martes, 19 de agosto de 2014

Modelos reproductivos en la cría canina


Manuel Luque, Evangelina Rodero y Mariano Herrera Unidad de Etnología, Etología e Identificación Animal.
Departamento de Producción Animal Facultad de Veterinaria de Córdoba.



A la hora de criar, existen diferentes formas de trabajar en base al grado de parentesco de los individuos que se desean combinar, y que puede ser desde muy estrecho hasta prácticamente nulo.


Inbreeding. Es el término inglés mediante el cual se define, aquel tipo de cruce entre ejemplares directamente emparentados entre sí. Es decir, un padre con una hija, un hijo con su madre, un abuelo con su nieta, nieto con abuela, sobrino con tía, sobrina con tío y semihermanos. Esta práctica es relativamente frecuente en la crianza canina, pero solo debe ser elegida por criadores expertos que conozcan muy bien las líneas de sangre con las que trabajan. Será muy alta la consanguinidad de la camada que nazca, y por lo tanto se van a fijar las cosas buenas de los progenitores y sus ascendientes, pero también los caracteres indeseables. Por lo tanto, se debe saber a priori si en la balanza se tienen más cosas negativas que positivas. Generalmente se hace entre individuos de una calidad sobresaliente, asumiéndose por parte de los criadores que en la descendencia habrá más puntos positivos que negativos, que serán fijados a lo largo de generaciones. Muchos criadores de prestigio, dieron comienzo a sus ambiciosos programas de cría, fijando de esta manera las características más destacables de sus ejemplares punteros. Y obteniendo con el tiempo camadas cada vez más homogéneas, ya que es la forma más directa de ir creando un tipo definido dentro de una línea de cría o dentro de la raza.

Asimismo, conviene tener en cuenta que el efecto de la consanguinidad en estos apareamientos tan cerrados nos lleva a lo que se denomina depresión endogámica, con lo cual determinados individuos fenotípicamente, no serían tan sobresalientes como lo fueron sus ancestros, a pesar de contar con un genotipo excelente. La causa de ello puede estar en que muchos de estos individuos, cuentan en sus cromosomas con alelos recesivos poco comunes, que propician diversos problemas y que en estado de recesividad no se expresan. Pero que al ser aportados por ambos progenitores, podrían dar la cara en la descendencia. Como por ejemplo, individuos con un crecimiento realmente pobre para lo que se cabría esperar, camadas cortas, o camadas con muchas bajas. Llegándose incluso a la muerte de camadas enteras, por diversos trastornos patológicos derivados de la endogamia.


Line-breeding. Este otro término inglés nos define un segundo tipo de cruce en el cual, aunque se usen ejemplares de la misma línea, estos no están tan directamente emparentados entre sí. Por consiguiente, se van a fijar todas las características de los progenitores y sus ancestros, pero a más largo plazo. Siendo mucho menos rápida la selección por esta vía, pero al mismo tiempo más segura, ya que se corren menos riesgos en muchos aspectos. Al ir eligiendo dentro de una misma línea aquellos individuos que tienen fenotipo similar y que el criador desea fijar, se van a ir acumulando en esos ejemplares los alelos deseables, y excluyendo a aquellos no queridos. Es más fácil por esta vía, ver si los criterios de selección están siendo los acertados. Y es por tanto también mucho más fácil, deshacerse de un carácter indeseable en caso querer rectificar parte del camino recorrido en la línea de cría. Este tipo de cruce es el más empleado actualmente en los grandes programas de cría de alto nivel.



Out-cross. En último lugar, nos referimos a aquel tipo de cruce, también llamado out-breeding, en el cual son combinados ejemplares que no están emparentados entre sí. Dentro de este tipo de emparejamientos nos podemos encontrar además, con casos en los que se unan dos individuos que provengan a su vez de dos líneas de inbreeding muy diferentes. De manera, que estos perros al ser cruzados, en una primera generación obtendríamos camadas con las características más deseables de cada uno de las líneas fundacionales, siendo incluso superiores a las de sus padres. Esto es lo que se conoce con el nombre de vigor híbrido, que es especialmente fuerte cuando las líneas de procedencia están muy definidas. Desde el punto de vista de la selección, el inconveniente se deriva de la dificultad de predecir el tipo que tendrá dicha descendencia. Y la dificultad para fijar las características de los individuos más sobresalientes. Este método suele ser empleado por criadores que aun soliendo usar el inbreeding o line-breeding en sus programas de cría, necesiten refrescar sangre para disminuir los porcentajes de consanguinidad, o deseen introducir en su línea alguna característica o virtud que a lo largo del tiempo se haya perdido o se eche en falta. Del mismo modo, hay criadores que prefieren este tipo de combinación en sus programas de cría.

viernes, 1 de agosto de 2014

La Genética del Color en el Dálmata


Manuel Luque, Evangelina Rodero y Mariano Herrera Unidad de Etnología, Etología e Identificación Animal.
Departamento de Producción Animal Facultad de Veterinaria de Córdoba.



En el caso del dálmata, contrariamente a lo que ocurre en otras razas, está admitido criar con dos ejemplares de diferente color de capa. Por lo tanto, es posible cruzar un animal de manto negro y blanco, con uno hígado y blanco. De igual forma, es básico saber que mucho antes de que nazcan los cachorros, incluso antes de realizar siquiera el cruce, es posible conocer qué porcentaje de ellos serán de uno y otro color. La herencia del color en los dálmatas va a seguir una genética mendeliana simple, haciendo referencia a Gregor Mendel. Este investigador fue un religioso y botánico austriaco, que allá por el siglo XIX estudió la hibridación de las plantas, publicando posteriormente varios tratados; entre otros, las leyes de los caracteres hereditarios. Por consiguiente, para comprender lo que ello significa, es necesario, aunque de una manera simple, abordar el tema desde el principio.

En el núcleo de cada célula, encontramos unas estructuras denominados cromosomas, los cuales pueden ser considerados como vehículos de la herencia. Y a su vez dentro de éstos se encuentran los genes, responsables de la herencia de determinados caracteres en cada individuo. Los cromosomas se presentan en un número constante, concretamente 39 en el caso del perro. De forma que, cada uno de los progenitores, aporta uno de cada par de cromosomas, y debido a que esto se hace de manera aleatoria, no todos los individuos de una misma camada son idénticos entre sí. Cada par de alelos de un gen (uno heredado del padre y otro de la madre), normalmente en combinación con otros pares, controlará el desarrollo de algunas de las características del individuo. En algunos casos, entre los alelos de u gen se dan relaciones de dominancia, es decir, uno de los dos alelos que forman el par, va a suprimir el efecto de su pareja. Este alelo es el denominado dominante. Mientras que el alelo cuyo efecto es anulado por el dominante, es llamado recesivo. En otras situaciones, la situación es de codominancia, es decir, el peso de los dos alelos es equivalente, y sus combinaciones producirán unos descendientes diferentes a cada uno de ellos.

Del mismo modo, es importante reseñar que aunque no existe una clara diferenciación, los caracteres a los que antes hacíamos referencia, se diferencian en cuantitativos y en cualitativos. En los primeros, se deja notar en mayor medida la influencia de factores externos, entonces su expresión visible va a ser la interacción entre los factores genéticos y ambientales. Ejemplos de estos tipos de caracteres los constituyen el peso vivo, la alzada a la cruz, o el valor nutritivo de la leche en la perra, por mencionar algunos. Y que por regla general se hallan condicionados por un gran número de genes con acciones individuales relativamente pequeñas.

Por otro lado, como ejemplos de caracteres cualitativos podemos citar, los grupos sanguíneos, las malformaciones congénitas, o precisamente el color del manto. Es decir, todos aquellos caracteres cuya herencia es relativamente simple (mendeliana), y como quiera que las condiciones del medio ambiente en este caso, juegan un papel muy secundario en su variabilidad, no tenemos apenas influencias externas a la hora de que se presenten estos caracteres. Estos individuos expresan visiblemente su genotipo de forma bastante clara. Tomando como referencia estos caracteres, es posible clasificar a los animales en diferentes grupos bien diferenciados que no se superponen entre sí.

Centrémonos ahora en la transmisión del color de la capa en la raza dálmata, después de esta somera introducción sobre la herencia de caracteres.

La mayoría de los genes, son identificados y reseñados con una letra o símbolo. En este caso, el gen que permite que se manifieste un color u otro, se llama B (Black), y tiene dos alelos, B y b. Así, un individuo tendrá para ese gen un alelo B ó b procedente de la madre, y otro B ó b procedente del padre. El alelo que determina la producción de pigmento negro en el pelo y en la piel es el dominante en esta raza, y lo vamos a identificar con la letra B. Mientras que el alelo recesivo, y por tanto el que ve anulada su acción frente al otro, lo vamos a representar con la letra b, y corresponde al color hígado. Estos dos alelos son el ejemplo más simple de la relación entre dominante y recesivo. Donde la única manera de que un ejemplar sea hígado, pasa por que los dos alelos de cada par y que forman el genotipo del individuo, sean b. Ya que si aparece el dominante B, el color negro será el que aparezca en el manto del animal en todos los casos. De lo que se deduce que, de un par de individuos hígado nunca nacerán ejemplares de manchas negras. En cambio, de dos progenitores de manchas negras, si pueden nacer cachorros de manchas hígado.

Por lo tanto, los tres combinaciones de pares de alelos o genotipos posibles que podemos encontrar, son BB, Bb, y bb. Los individuos cuyo genotipo es BB, son denominados homocigóticos, puesto que son de capa negra y blanca, y además portan sólo en alelo negro y dominante B. Mientras que, en otros ejemplares de capa negra, sus pares de alelos son Bb, y son denominados heterocigóticos, puesto que aunque su color de manto como hemos dicho sea negro y blanco, son individuos que portan el alelo recesivo b, correspondiente al color hígado.

Estos son los diferentes porcentajes de color que podemos obtener en las camadas, dependiendo de la carga genética de los padres:


  • BB x BB = 100 %. Esta combinación en la que ambos progenitores son negros puros, o negros homocigóticos, dará como resultado, que todos los cachorros de la camada, sean a su vez negro y blanco puro; entre otras cosas porque no tenemos ningún alelo recesivo.

  • BB x Bb = En este caso, uno de los progenitores es negro homocigótico, en cambio el otro progenitor, aún siendo de capa negra, porta el alelo recesivo b, y por tanto es heterocigótico. Como resultado se obtendría una camada de manto negro y blanco por entera, pero con la salvedad de que el 50 % de los cachorros serían negros homocigóticos y no portarían el alelo recesivo. Y el otro 50 % de la camada, serían negros heterocigóticos, por lo tanto, aún teniendo capa negra y blanca, portarían el gen recesivo para el color hígado.

  • Bb x Bb = Ahora tenemos otro caso en el que ambos progenitores tienen manchas negras, pero contrariamente al caso anterior, los dos individuos son heterocigóticos, y por tanto ambos portan el gen recesivo b. Como resultado obtendríamos camadas formadas por un 75 % de cachorros de manchas negras y un 25 % de manchas hígado. Pero de los cachorros de manchas negras un 25 % serían negros homocigóticos, o sea BB, y un 50 % heterocigóticos con Bb, es decir que portarían el alelo del color hígado. Y por otro lado obtendríamos en la camada un 25 % de cachorros cuyo genotipo se correspondería con el doble recesivo bb.

  • BB x bb = En este caso, se cruzarían un individuo de manchas negras con uno de manchas hígado, pero al ser negro homocigótico uno de los dos, todos los cachorros de la camada serían negros heterocigóticos, es decir, que aún siendo todos aparentemente de capa negra y blanca, portarían todos ellos el alelo recesivo b.

  • Bb x bb = Esta combinación es aparentemente igual que la anterior, cruzaríamos a un individuo de manchas negras con uno hígado, pero como el negro es heterocigótico, es decir, que porta el gen del color hígado. El 50% de los cachorros nacerán con manchas negras, aunque portarán el alelo b, y el otro 50 % de los cachorros tendrá manchas hígado y tendrán el genotipo bb.
  • bb x bb = En este último caso, ambos progenitores tienen capa hígado, y como quiera que el gen del dominante no se encuentra en ninguno de los dos genotipos, el 100 % de la camada tendrá las manchas hígado.



Por último, señalar que es posible saber mediante un análisis genético, qué individuos son negros homocigóticos y cuales heterocigóticos. Aunque la forma más sencilla, es esperar a ver si en combinación con un ejemplar hígado, hay cachorros también con las manchas de este color. Si por el contrario, todos los componentes de esa pareja son negros, eso sería indicativo de que dicho ejemplar de manchas negras es homocigótico y con genotipo BB.